Consejos de cuidado
Lo que te diríamos en el mostrador: con estos cuidados el cristal no se raya, el antirreflejo dura y el armazón no se afloja.
Rociá los dos cristales con líquido limpiador para anteojos y secalos con una franela de microfibra limpia, con movimientos suaves.
Pasalos por agua fría o tibia antes de secar: el polvo y la arenilla rayan el cristal si los frotás en seco.
La ropa, el papel higiénico o las servilletas parecen suaves, pero rayan el cristal y gastan el antirreflejo.
Alcohol, lavandina, limpiavidrios o acetona dañan los tratamientos del cristal. Tampoco agua caliente.
Ponelos y sacalos agarrándolos de las dos patillas: así no se abren ni se desalinean.
Guardalos en su estuche. Y si los apoyás un momento, que sea con los cristales para arriba.
No los dejes en el tablero del auto ni al sol: el calor deforma el armazón y daña los tratamientos.
Cada tanto, con agua y jabón neutro y sin suavizante, que deja una película sobre el cristal.
Si se aflojan, se tuercen o les falta un tornillo, traelos: los ajustes son sin cargo y los arreglos menores los hacemos en el día. Estamos en Uruguay 83, Moreno.